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¿Cómo sería nuestra vida sin electricidad?

Notas del autor: Un saludo a todos nuestros usuarios de México 🇲🇽,
Bolivia, Ecuador, Perú desde España con todo el cariño.
[ 🧰 Artículo redactado y actualizado – 2021 ]


El frigorífico, la televisión, la vitrocerámica, las lámparas de iluminación o los teléfonos fijos y móviles, son solo algunos de los aparatos que utilizamos a diario que no podrían existir si no se hubiera descubierto la electricidad.

Si salimos a la calle, miremos por donde miremos, podemos darnos cuenta de la gran importancia que tiene la electricidad en nuestras vidas.


¿Os imagináis qué sería de nosotros si un día desapareciera repentinamente esta energía tan preciada?

¿Qué haríamos sin enchufes? ¿Alguna vez os habéis detenido a pensarlo?

Como electricistas, sabemos que la electricidad permite la producción de efectos luminosos, caloríficos, mecánicos o químicos. Este fenómeno es posible debido a la separación y el movimiento de los electrones que componen los átomos. Una energía eléctrica que cada vez se produce con la instalación de placas solares


Echando la vista atrás…

Si echas la vista atrás, gracias a lo aprendido en libros de texto y documentales, podemos recordar cómo cambió la vida a los humanos simplemente con el descubrimiento del fuego. A partir de este momento el hombre cocinaba sus alimentos, iluminaba sus “casas” y era capaz de combatir el intenso frío de los largos inviernos.

Algo tan sencillo como el fuego permitió mejorar la vida de nuestros antepasados de manera extraordinaria. Unos cuantos años después se descubrió la electricidad y se instaló en las ciudades más avanzadas para quedarse ahí para siempre.

Si desapareciera la electricidad a día de hoy, sin ninguna duda, la vida se nos complicaría muchísimo.

No nos podríamos comunicar con nuestra familia y amigos porque no habría Internet ni teléfonos.

Tampoco habría buenos medios de transporte porque volveríamos a la época en la que habría que desplazarse por los caminos en carros tirados por animales o por el río y el mar con la ayuda de pequeños botes sin motor.

El ser humano estaría arriesgando su vida cada uno de sus días y agotando su energía para realizar acciones que hoy son impensables.


¿Imagináis vivir en ciudades grandes sin la existencia del metro?

Sería imposible llegar a tiempo al trabajo y tardaríamos horas y horas en realizar la compra.

Y… ¡hablando de trabajos! Sin electricistas ni electricidad la mayor parte de las empresas, industrias y negocios tampoco existirían.

En definitiva, no cabe lugar a dudas de que la vida sería un auténtico caos. Pero hay que hablar también en presente. No hay que olvidar que cerca de 100 millones de personas, casi un 15 por ciento de la población a nivel global, no tienen acceso a la electricidad.


La importancia del consumo responsable

¿Qué podemos hacer nosotros para cuidar esta energía? La respuesta más exacta y clara es no derrocharla y para ello hay que concienciarse correctamente y comenzar a tomar una serie de medidas ya en casa.

A modo de desglose os damos una serie de consejos que pueden ser muy útiles para que aportéis vuestro granito de arena para salvar nuestro planeta.

  1. Aprovechad las horas de luz natural para hacer muchas tareas que requieren iluminación.
  2. Apuesta siempre por bombillas de bajo consumo en tu hogar.
  3. Si necesitas utilizar aparatos que demanden mucho consumo de energía como, el lavavajillas o el horno, intenta racionalizar su uso.
  4. Apuesta siempre por las energías renovables.
  5. No dejes los aparatos eléctricos conectados en los enchufes aun cuando estén apagados.
  6. Conciencia a las personas de tu alrededor sobre la importancia del uso responsable de energía.

La vida sin electricidad - En el corazón del bosque

¿Cómo sería el mundo sin electricidad?

La respuesta es «En el corazón del bosque«, de Jean Hegland.

Mi cita favorita:

«A veces pienso que sería mucho mejor que calláramos nuestros deseos, que nos deshiciéramos de nuestra necesidad de agua, refugio y comida. ¿Por qué nos molestamos con todo esto? ¿Qué sentido tiene? Además de aguantar un poco más. «


¿Por qué este libro?

Porque «En el corazón del bosque» es una novela que nos permite cuestionarnos fundamentalmente. En estos Estados Unidos imaginarios y al mismo tiempo muy cercanos, descubrimos lo que podría llegar a ser la humanidad si se cortara la electricidad: el pánico de la población, la reacción de las autoridades y la incapacidad de la mayoría de los hombres para vivir en armonía con la naturaleza.

Sin embargo, Jean Hegland nos muestra a través de su personaje principal que lo que parece ser el fin de la civilización puede ser simplemente el comienzo de una nueva vida.

Porque la tensión psicológica es omnipresente en esta puerta íntima y cerrada que nos llega a través del diario de Nell.

Nell y Eva no siempre ven las cosas de la misma manera, lo que lleva a varias discusiones. Además, algunos elementos externos son verdaderos peligros para la vida de las niñas: ¿lograrán sobrevivir hasta que vuelva la electricidad?

Mientras esperan con envidia el regreso de la electricidad, Eva y Nell se aferran desesperadamente a sus esperanzas de la vida que tenían antes, que deben dejar de lado si quieren seguir adelante.

Porque con Nell, la narradora, redescubrimos el estado de la naturaleza que hemos olvidado durante mucho tiempo, la extraña sensación de tocar la belleza del mundo con la punta de los dedos mientras observamos la naturaleza. Mientras busca la manera de sobrevivir con su hermana, la joven se da cuenta de que siempre ha vivido en medio de un verdadero estanque, sin ser consciente de todo lo que el bosque puede ofrecer.

También descubre los implacables peligros de la naturaleza en forma de animales salvajes y los numerosos obstáculos que tendrá que superar.

Porque es una novela realista e insólita, que nos sumerge en un posible fin del mundo con sencillez, pero con una fuerza narrativa extraordinaria.

Aunque fue escrito en 1996, sigue siendo actual y el autor cuestiona la noción de necesidad y de sociedad de consumo con gran inteligencia. Nos apasiona esta novela con el tono adecuado, que no comete el error de ser moralizante y logra tomar una dimensión significativa en nuestras vidas como lectores.

Porque En el bosque es, en definitiva, una conmovedora historia iniciática que nos anima a mirar el futuro a través del prisma de nuestra lectura. Además de ser una excelente novela para devorar sin demora es, sin duda, una de esas pequeñas obras maestras que cambian nuestra visión del mundo.


Lo esencial en 2 minutos

  • Intriga. Descubrimos a Nell y Eva, dos jóvenes de 17 y 18 años, que viven solas en su casa familiar en lo profundo del bosque desde que se cortó la electricidad. Mantienen la esperanza: el poder volverá, están seguros de ello, es sólo cuestión de tiempo.
  • Los personajes. Nell y Eva son dos personajes profundamente entrañables. Su relación es a la vez conflictiva y llena de amor, fusional y llena de un resentimiento enterrado durante demasiado tiempo. La evolución del vínculo entre ellos es simplemente grandiosa y está increíblemente bien retratada.
  • Los lugares. El bosque es un elemento central, oscuro, hostil y al mismo tiempo lleno de recursos. Poco a poco llega a oponerse a la ciudad, antigua fuente de alegría, que se extingue desde la desaparición de la electricidad y se llena de hombres dispuestos a todo para sobrevivir.
  • Los tiempos. Un futuro muy cercano en el que la electricidad ha desaparecido gradualmente, privando al mundo del confort moderno y del entorno vital al que se había acostumbrado.
  • El autor. Jean Hegland es una autora estadounidense nacida en 1956. Dans la forêt es su primera novela publicada en 1996 al otro lado del Atlántico. Ahora vive en Carolina del Norte en medio de… el bosque.

Para sobrevivir sin electricidad, ¿estamos preparados?

Es fácil, ¿no?, pulsar el botón y que se encienda la luz. ¿Has pensado alguna vez en cómo sobrevivir sin electricidad? Hoy en día, todos nuestros electrodomésticos, como la televisión, el frigorífico, los hornos, las calderas de agua caliente…

Hoy en día la electricidad es un «lujo» y es tan indispensable que cuando se producen cortes de luz nos encontramos un poco desamparados. Pero como ciudadano informado del blog, tendrá las soluciones a mano.

Hoy en día es ‘(por lo que a mí respecta) raro, pero pueden producirse cortes de electricidad en caso de apagón o en circunstancias excepcionales. Y es cierto que toda nuestra vida gira en torno a la electricidad. Pero, ¿qué puede ser más molesto que encontrarse frente a un ascensor averiado, para verse obligado a subir los pisos, con los brazos llenos de compras? ¿O pulsar el botón de la luz y que no pase nada? Y entonces decimos, bueno, no importa, vemos nuestra serie favorita en Netflix, y no, nada más que una pantalla negra…

Por eso vamos a tratar de encontrar alternativas para sobrevivir sin electricidad.


La vida sin electricidad - Ciudad a oscuras

Qué hacer en caso de apagón

En general, los cortes de electricidad son hoy en día de corta duración, hay por supuesto averías generales debidas a un problema técnico, o a condiciones meteorológicas excepcionales, pero también averías locales, sólo localizadas en su domicilio. ¿Quién de ustedes no sabe dónde está su disyuntor? Por favor, levante la mano. En resumen, es importante saber dónde está el disyuntor y el contador de electricidad de su casa para poder intervenir rápidamente.

A veces se produce un apagón cuando hay varios aparatos funcionando al mismo tiempo. En este caso preciso, tendrá que ir a rearmar su disyuntor pero antes desconectar todos los aparatos bajo pena de que se vuelva a desconectar instantáneamente.

Pero, ¿Qué hay que tener a mano para poder sobrevivir sin electricidad? Las velas, la linterna, el mechero o las cerillas serán unos preciosos aliados.

Veamos el lado bueno, si estás con la señora, improvisa una cena a la luz de las velas. Es cierto que hay un poco más de glamour que comer de cabeza una caja de cassoulet calentada en una estufa de soporte vital.

Un corte de luz en pleno verano tiene muy poca repercusión, pero un corte de luz en pleno invierno es mucho menos divertido, un periodo de nieve, días cortos, sin electricidad pero que no cunda el pánico, eres un experimentado superviviente y ya estás equipado y concienciado para vivir con lo que metes en tu bolsa de supervivencia.


Lo esencial para sobrevivir sin electricidad

Si has leído nuestro artículo sobre la bolsa de supervivencia, deberías tener el equipo de supervivencia que te permitirá sobrevivir sin electricidad. Aquí tienes una lista no exhaustiva de las pequeñas pero útiles cosas que tengo en mi bolsa de supervivencia y que siempre están a mano.

  • Cerillas y mecheros para encender el fuego y las velas.
  • Velas clásicas y velas de té planas.
  • Una linterna, un faro, y tengo mis propias lámparas con baterías recargables. También tengo un cargador solar para poder recargar mis dispositivos. Puedes planificar y equiparte con linternas de dinamo.
  • Una lámpara de tormenta que funciona con aceite o gasolina.
  • Y el lujo sería tener un generador de emergencia, caro de comprar pero si algún día tienes que usarlo, no te arrepentirás.
  • Planee abastecerse de productos enlatados, pasta, arroz, sopas, sopas japonesas, comidas liofilizadas….

En invierno, asegúrate de poner en tu mochila ropa que abrigue.


La vida sin electricidad - Encontremos soluciones

¿Cómo vivir sin electricidad? Encontremos soluciones

No nos vamos a esconder, sobrevivir sin electricidad trastornará nuestros (¿malos?) hábitos. Al menos, cuando se nos priva de la electricidad, volvemos a los fundamentos de la vida social. Una vez que nos libramos del lujo de nuestra vida cotidiana que son nuestros frigoríficos, lavavajillas, congeladores, teléfonos inteligentes, sólo podemos confiar en nosotros mismos y en nuestra destreza. Se acabaron las horas frente al televisor con programas de televisión o malas noticias.

Podemos revisar nuestras actividades de ocio de forma más sencilla y sobre todo más instructiva con juegos de mesa, salidas a la naturaleza … para compartir el tiempo de forma sencilla.

Antiguamente, en el campo, pocas granjas estaban equipadas con televisores y la gente se reunía en torno a una buena comida alrededor de un buen fuego. Tenían una vida más rudimentaria que la nuestra, pero tenían momentos de convivencia que cada vez son más raros en nuestra vida cotidiana. Hoy en día, todo el mundo se va a casa, enciende la televisión, poca gente habla entre sí y pocos conocen a sus vecinos.

Sobrevivir sin electricidad durante un breve periodo de tiempo puede ser beneficioso. Redescubrirás el calor humano compartido en torno a una simple comida a la luz de las velas, pero lejos de esa tecnología que nos hace olvidar lo fundamental de la vida.


Y tú, ¿Qué soluciones tienes preparadas en caso de un apagón más o menos largo?